Proceso inédito a escala global

El ecosistema integrado por V-FIRE y YokaBio (Chocabio) representa un desarrollo biotecnológico de carácter inédito y original a escala global. A diferencia de las iniciativas internacionales de reciclaje de polvo químico seco (PQS) de extintores presentes en países como Alemania, Italia, Cuba o Japón —las cuales se limitan a la recuperación mecánica de sales o a procesos industriales genéricos sin aplicación agronómica directa—, nuestra innovación fusiona la ingeniería química de superficies con la biotecnología agrícola y la economía circular.

Mediante el uso de un reactor térmico húmedo asistido por tensioactivos biodegradables, logramos neutralizar las siliconas hidrofóbicas del PQS y solubilizar el fosfato monoamónico de manera controlada. Posteriormente, esta solución mineral se integra de forma molecular con biomasa vegetal regional y consorcios microbianos específicos, generando un proceso de quelatación biológica único en el mundo.

El resultado de este hito tecnológico no es un desecho confinado ni un producto de síntesis química, sino un biofertilizante organomineral de liberación lenta diseñado a medida para regenerar los suelos áridos y degradados del noroeste argentino, consolidando un modelo de triple impacto de valor indiscutible a nivel internacional.

Unprecedented Global Process

The ecosystem formed by V-FIRE and YokaBio (Chocabio) represents an unprecedented and original biotechnological development on a global scale. Unlike international initiatives for recycling dry chemical powder (DCP) from fire extinguishers in countries such as Germany, Italy, Cuba, or Japan—which are limited to mechanical salt recovery or generic industrial processes without direct agronomic applications—our innovation merges surface chemical engineering with agricultural biotechnology and circular economy.


Through the use of a wet thermal reactor assisted by biodegradable surfactants, we successfully neutralize the hydrophobic silicones of the DCP and solubilize monoammonium phosphate in a controlled manner. Subsequently, this mineral solution is molecularly integrated with regional plant biomass and specific microbial consortia, generating a biological chelation process that is unique in the world.

The outcome of this technological milestone is neither confined waste nor a synthetic chemical product, but rather a slow-release organomineral biofertilizer custom-designed to regenerate the arid and degraded soils of northwestern Argentina, consolidating a triple-impact model of indisputable value internationally.